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San Miguel de Tucumán

Domingo 19 de Septiembre de 2021

21/01/2021

Policiales

SIN CONDENA

A 14 años del crimen de Betty Argañaráz, la Justicia rechazó la libertad de los acusados

Marcos Daniel Fernández, cuya identidad al momento de su condena era Nélida Fernández, y Susana Acosta habían solicitado la libertad condicional tras cumplir 11 de los 20 años a los que fueron sentenciados. Cómo fue el día de la desaparición de la docente que nunca fue hallada.


Este jueves la Justicia de Tucumán rechazó el pedido de libertad condicional realizado por Marcos Daniel Fernández y Susana Acosta, condenados por la desaparición y crimen de la docente Beatriz Argañaráz, ocurrido el 31 de julio de 2006.

Fernández, cuya identidad al momento de su condena era Nélida Fernández, y Acosta habían solicitado un pedido de audiencia el diciembre pasado, queculminó con resultado negativo para ambospor decisión de la jueza penal Carmen Rosa López, que calificó como “desfavorables” los informes del caso.

Con este fallo, continuarán en la cárcel de mujeres, a pesar de que la querella había solicitado su traslado al penal de Villa Urquiza de Fernández, debido a su cambio de género en 2015.

La desaparición de Betty ocurrió el 31 de julio de 2006. De acuerdo a lo que pudo reconstruir la investigación del caso, la maestra del colegio franciscano Padre Roque Correa salió como todos los días muy temprano a la mañana desde su domicilio en El Manantial, donde tomó el colectivo de la Línea 103. Minutos después, descendió en las intersecciones de calle Lamadrid y avenida Alem, para subir a un remis hasta el domicilio de Acosta y Fernández, trayecto que fue confirmado por el conductor del vehículo. Esa fue la última vez que Argañaraz sería vista con vida.

En 2009, las dos exnovicias fueron condenadas a 20 años de prisión por el crimen de la docente, a pesar de que sus restos nunca fueron hallados y cuya ubicación sólo conocen las acusadas.


Durante la sentencia, que ocurrió un 23 de diciembre, Liliana Argañaraz, hermana de la víctima, reclamó a gritos que le digan dónde enterraron el cuerpo y aseguró que seguirán "buscando a Betty y pidiendo Justicia". Este reclamo fue realizado nuevamente durante la audiencia de esta mañana sin obtener respuesta.

Liliana Argañaráz durante el juicio. Foto Télam.-

"Las pericias señalan que terminaron con la vida de mi hermana. A pesar de la condena de 20 años, no tuvieron la empatía ni el arrepentimiento, continúan con la saña, con la maldad de no decir dónde está el cuerpo de mi hermana, para así terminar con el calvario que no sólo vive mi familia, sino toda la sociedad tucumana”, señaló Liliana.


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